
José Carlos
A finales del pasado año muchos nos sensibilizamos con la situación de la familia del niño José Carlos Galera Lázaro (el Club de los Imposibles lo hicimos desde nuestro anterior blog, en el actual y a nivel particular), que afectado por una extraña enfermedad, Adrenoleucodistrofia, veía limitadas sus expectativas de vida sin remisión salvo que se consiguiera recaudar una cantidad de dinero extraordinaria para ser tratado en el Hospital Universitario de Minnesota en Estados Unidos por el equipo del Dr. Orchard, como última y desesperada opción, puesto que en España no les daban esperanzas.
El gran problema era el alto coste del tratamiento en Estados Unidos por lo que la familia inició un llamamiento para conseguir la cantidad necesaria. El movimiento solidario local, regional e incluso estatal fue de tal calibre que se alcanzó la cifra de 800.000 € que parecía imposible.
Los pequeños donativos de particulares, colectivos y empresas; actos benéficos de todo tipo, el deporte, los artistas, los joteros, los toreros, los colegios, venta de calendarios, la repercusión mediática, etc. etc. contribuyeron a lograr el primer objetivo imprescindible: el económico.
Una vez en Minnesota la familia afrontaba el reto principal: el tratamiento médico. Fueron meses complicados, muy difíciles y duros, con la incertidumbre y la esperanza de que el tratamiento lograse los resultados esperados y con la ayuda encomiable de familias españolas ubicadas allí y el excelente trato dispensado por el personal sanitario del hospital norteamericano tanto a José Carlos como a sus padres.
Tras un primer intento fallido de trasplante, a la segunda se obtuvo con éxito la implantación de médula ósea que precisaba José Carlos y al parecer aunque lentamente la enfermedad está actualmente estabilizada.
Hace tres meses retornaron a España donde el buen oficio del Servicio de Hematología del Hospital Miguel Servet está dando continuidad a los tratamientos médicos necesarios y con la premisa de futuras revisiones periódicas en Estados Unidos.
Tuvimos ocasión de verlo casualmente uno de nosotros, debido a las frecuentes visitas al Miguel Servet por motivos personales, y saludarlo en los pasillos del servicio de Hematología del hospital en Junio, charlar brevemente con su madre, tan amable como siempre, pudiendo constatar que, aunque el niño está cansado por los rigores del tratamiento, la familia y los servicios médicos valoran la encomiable fortaleza y las ganas de vivir del niño y se muestran optimistas por su evolución.
Ayer en Heraldo se hacían eco de su situación actual, como la familia pasa el verano en su domicilio de Zaragoza, recibiendo además muestras de cariño de gentes solidarias con su causa como el grupo heavy Leyenda Prohibida que le compuso una canción para el festival solidario o la Peña Motera Alien que fletó un autobús desde el País Vasco para conocerlo, así como españoles residentes den Minnesota que le arroparon allí y que se han acercado a Zaragoza a verlo.
Seguiremos atentos a la evolución de José Carlos porque todos los que conocemos el caso y nos hemos sensibilizado lo sentimos como uno más de nuestra familia con el deseo compartido de que José Carlos sane y pueda disfrutar como merece de su vida.

